3. El Tratamiento

Actualmente el tratamiento contra el VIH se fundamenta en la utilización de los llamados antirretrovirales.

Tomar un medicamento es mucho más que tomarse una pastilla; significa aprender a vivir con la medicación, intentar hacer de ella un elemento más de la rutina diaria. Tu esfuerzo y conocimiento son los medios para controlar al virus.

3.1 ¿Qué es el tratamiento antirretroviral?

El tratamiento antirretroviral es la utilización de fármacos para frenar la reproducción del virus.

De esta manera, se evita la destrucción de las defensas y se impide el desarrollo de enfermedades oportunistas.

Reducir la reproducción del virus no sólo disminuye la posibilidad de enfermarse, sino que da oportunidad a nuestro sistema inmunitario de ir reconstruyendo las defensas dañadas.

Actualmente es posible inhibir o “frenar” al máximo la reproducción del VIH utilizando combinaciones de tres o más antirretrovirales. Se trata de una terapia compleja, cuyos resultados pueden ser muy diferentes de una persona a otra.

Sin embargo, está demostrado que el tratamiento antirretroviral reduce la progresión de la enfermedad y logra que se recuperen las defensas.

 


 

3.2 ¿Cómo actúa el virus en los CD4? 

El sistema inmunológico es un conjunto de barreras del que dispone el organismo para defendernos de la agresión producida por microorganismos (virus, bacterias, parásitos, hongos, etc) que existen a nuestro alrededor en el medio ambiente, en el agua y en los animales.

En la infección por VIH, los glóbulos blancos localizados principalmente en la sangre, no consiguen destruir el virus, tampoco lo hacen los anticuerpos fabricados contra él. El VIH ataca principalmente a la célula CD4 (también llamada Célula T de ayuda o auxiliar) directora del sistema inmunológico humano.

La célula CD4, es un glóbulo blanco que forma parte de nuestro sistema inmunológico, el cual nos ayuda a combatir infecciones. El virus infecta a estas células y las convierte en fábricas de VIH. A medida que se fabrican copias de VIH, las células CD4 son destruidas progresivamente.

La evolución natural del virus hace que éste termine por debilitar las defensas naturales, evitando que la persona pueda hacer frente a los microorganismos que normalmente no producirían daño, generando lo que llamamos “enfermedades o infecciones oportunistas”.

Los retrovirus como el VIH son organismos cuyo material genético está formado por ácido ribonucleico (ARN). El ARN, por sí solo, no es capaz de reproducirse, para eso necesita del material genético de las células a las que infecta. Este material genético, propio de células más complejas, es el ácido desoxirribonucleico (ADN).

Cuando el virus entra en los CD4, su ARN se convierte en ADN viral gracias a una sustancia llamada “transcriptasa reversa”, presente en los linfocitos. Este ADN viral se junta con el ADN de la célula CD4, así cuando el CD4 inicie su reproducción estará reproduciendo el ADN del virus unido a él, que se codificará de nuevo en ARN. Estos nuevos fragmentos de ARN viral formarán nuevos virus gracias a otra sustancia llamada “proteasa”. Los nuevos virus saldrán de la célula y acabarán destruyéndola.

Esto significa que las células mueren, liberando copias del virus.

 


 

3.3 Existen cuatro clases de antirretrovirales

  • Inhibidores de la transcriptasa reversa : estos medicamentos introducen una información genética “equivocada” o “incompleta” que hace imposible que el ARN del virus se convierta en ADN viral y determina su muerte. De este modo se protege a las células sanas impidiendo que el virus se replique.
  •  Inhibidores de la proteasa : estos medicamentos actúan en las células ya infectadas impidiendo el “ensamblaje” de las proteínas necesarias para la formación de nuevas partículas virales. No dejan que el virus “se arme”.
  •  Inhibidores de fusión : estos medicamentos impiden la unión del virus a los receptores de la membrana celular (CD4) y por lo tanto no dejan que entre a la célula y la infecte.
  •  Inhibidores de la integrasa : este grupo de drogas se encuentra en investigación. Al inhibir esta enzima, impiden la integración del ADN viral al ADN celular y, por lo tanto, su reproducción.
 

 


3.4 ¿Cuál es el momento de iniciar el tratamiento?

El inicio de la terapia antirretroviral no es una urgencia, pero sí una decisión importante. El uso inadecuado de los medicamentos puede tener consecuencias negativas. Antes de iniciar el tratamiento es importante tener en cuenta situaciones tales como:

  • ¿Qué información necesito para tomar correctamente la medicación?
  • ¿Cómo puedo incluir los horarios de la medicación en mi rutina cotidiana?

 Trata de buscar respuestas con tu médico 

 

 


3.5 ¿Es necesario tomar el tratamiento de por vida?

Hoy por hoy, el tratamiento antirretroviral se prevé de muy larga duración, hasta el momento de por vida; sin embargo los avances en el conocimiento de la enfermedad hacen que no paren los estudios sobre nuevos medicamentos y con ellos nazcan nuevas esperanzas. 

 

 


3.6 ¿Qué significa tomar correctamente los antirretrovirales?

El éxito del tratamiento depende muy directamente del cumplimiento estricto de la medicación, sin saltarte ninguna de las dosis y respetando el horario de cada toma con precisión, de acuerdo con la pauta acordada con tu médico, ya que de lo contrario corres el riesgo de que el tratamiento deje de ser eficaz.

Al ir pasando las horas, la cantidad de medicamento en la sangre va disminuyendo hasta que llega la hora de tomar la próxima dosis. Para que un antirretroviral impida eficazmente la reproducción del VIH es necesario que exista cierta cantidad del fármaco en la sangre. Si retrasas la próxima toma, la olvidas o la vomitas, te quedas sin medicación en la sangre durante un tiempo y le estás dando oportunidad al virus para reproducirse de nuevo.

El VIH es muy variable y al reproducirse va sufriendo mutaciones genéticas o cambios, dando lugar a nuevas variantes o “cepas” con características distintas. Una de estas características puede ser la resistencia a uno o varios antirretrovirales, con lo cual aquel fármaco deja de ser eficaz para aquella persona.

Cada vez que los antirretrovirales estén en una concentración en sangre por debajo de las cantidades mínimas necesarias, estamos dando una ocasión al VIH para que desarrolle una “cepa resistente” que haga ineficaz el tratamiento que estamos tomando.

En síntesis, los medicamentos son útiles siempre que en nuestra sangre se encuentren en cantidad suficiente para atacar al virus, cantidad que se consigue tomando la dosis a las horas indicadas.

Tomar dosis mayores puede llevar a problemas de toxicidad, y reducir las dosis o saltártelas significa no tener la cantidad de medicamento necesaria para atacar al virus. 


 

 


3.7 ¿Qué podría ayudarte a cumplir bien el tratamiento?

El tratamiento antirretroviral no es sencillo (muchas pastillas, horarios diversos, recomendaciones y condiciones especiales para la toma de alguno de ellos, etc.) Por eso es muy importante tu motivación y compromiso para cumplirlo correctamente a lo largo del tiempo.

Tu eres el principal protagonista de tu salud física y emocional; sin embargo, no debes olvidar que puedes encontrar personas a tu alrededor dispuestas a ayudarte, tanto en el hospital donde te controlas, como en tu familia, amigos o en ONGs., etc. 

 

 


3.8 ¿Qué efectos secundarios podría producir la medicación?

Los antirretrovirales, como todos los medicamentos, tienen algún tipo de efecto secundario indeseable. Estos efectos pueden ser más o menos importantes según el medicamento y varían de una persona a otra: pueden no presentarse en algunas y ser muy importantes para otras.

Antes de iniciar el tratamiento con cualquier medicación, pregunta cuáles son sus efectos secundarios.

Acá te proponemos una planilla para que puedas ir anotando algunos de los síntomas más comunes y llevarlos a la consulta médica.

Los efectos secundarios más frecuentes suelen ser: diarreas, vómitos, dolor de cabeza y sensación de malestar general. La mayoría de los pacientes que padecen estos efectos adversos comentan que lo peor se pasa durante las primeras dos semanas del tratamiento. En este caso, no ajustes ni modifiques la dosis, no dejes de tomar la medicación hasta haberlo consultado con tu médico, ya que en muchos casos, después de un período de adaptación a las dosis, los efectos secundarios desaparecen o se hacen más leves.

Fatiga: La fatiga es el cansancio que no se termina cuando descansas, puede ser física o psicológica.

Puede estar causada por la infección, una nutrición incorrecta, anemia, depresión o por otras enfermedades oportunistas. Puede resultar muy difícil deducir la causa, por eso es importante trabajar con tu médico o enfermera para identificar la causa y la mejor manera de tratarla.

Molestias del estómago: A veces resulta eficaz reposar sentado o semisentado durante algunos minutos después de haberla tomado. En caso de que nada de esto te resulte efectivo, quedaría el recurso de preguntarle a tu médico la posibilidad de tomar alguna medicación para aliviar las molestias.

Piel seca: Toma mucha agua y ponte crema hidratante.

Diarreas: Evita las comidas que puedan facilitarlas. Introduciendo en tu dieta alimentos astringentes puedes controlarla.

Dolor de cabeza: Prueba reposar en una habitación silenciosa, fresca, sin demasiada luz. Ponerse paños de agua fría sobre la cabeza, a veces, resulta eficaz.

Pero en caso de que se trate de dolores de cabeza intensos y persistentes, consulta siempre con tu médico la posibilidad de tomar analgésicos.  

Pérdida del apetito: Si no puedes comer una comida completa, prueba comer varias veces al día en cantidades pequeñas.  

Sensación de malestar general: Quizá la mejor manera de hacer pasar esta mala sensación es reposar todo lo posible. Intenta tomar algo de tu tiempo para descansar y relajarte. Haz pequeñas actividades que te gusten y no te olvides de tu dieta a pesar del malestar.

Cambio en la forma del cuerpo o “lipodistrofia”: La lipodistrofia es un conjunto de cambios en la forma del cuerpo que presentan algunas personas en tratamiento antirretroviral. Consiste en una redistribución de la grasa corporal. Lo más habitual es que se produzca una pérdida de los depósitos de grasa en brazos, piernas y en la cara (mejillas hundidas), y un aumento de los depósitos de grasa abdominal. Aunque no amenaza la vida es un problema serio porque:

• Los depósitos de grasa detrás del cuello (la joroba de búfalo), que se da en casos muy concretos, pueden ser bastante grandes y causar dolores.

• Los senos hinchados en las mujeres pueden ser dolorosos.

• Los cambios en la forma de tu cuerpo pueden hacer que te sientas a disgusto con tu imagen.

En estos momentos, los cambios que origina la lipodistrofia no suponen un riesgo para la vida y por ello no se recomienda que las personas dejen el tratamiento. Si el cambio de tu imagen es una carga emocional tal que te resta energía para disfrutar de tus relaciones y de todo aquello que te gusta, ponte en contacto con las personas dispuestas a ayudarte (profesionales de la salud, grupos de ayuda mutua, ONGs).

 

 


3.9 ¿Qué son las resistencias?

 Desarrollar resistencias a la medicación quiere decir que los fármacos que tomas para frenar la reproducción del virus ya no hacen efecto y la carga viral sube. Cuando los virus se enfrentan a los fármacos pueden identificar su mecanismo de acción, mutar y tornarse resistentes.

Las resistencias pueden desarrollarse:

  • al tomar incorrectamente la medicación
  •  al descuidar repetidamente la toma de la medicación
  •  al reinfectarte
 

 

 


3.10 ¿Se puede cambiar el tratamiento?

Existen cada vez más combinaciones de fármacos, y cuando aparezca alguna dificultad se pueden cambiar hasta conseguir la combinación más adecuada.

En caso de duda no dejes nunca de consultar a tu médico, ya que entre los dos van a poder evaluar la conveniencia de cambiar el tratamiento.

Normalmente el cambio se realizará ante las siguientes situaciones:

  1. Porque el tratamiento no es eficaz. Esto sucede cuando no se toma bien el tratamiento, el virus se ha vuelto resistente o por un problema de mala absorción de los medicamentos. A veces, aunque se tome bien la medicación, también puede suceder que el virus realice un cambio (mutación), se vuelva resistente y ya no sea sensible a alguna droga. En este caso, el tratamiento fracasará, lo que significa que ya no será capaz de impedir que el virus se reproduzca o “replique”.
  1. Porque no toleres la medicación debido a que te produzca efectos secundarios o toxicidad importante.
  1. Porque exista una opción de tratamiento que te resulte más fá

 

 


3.11 ¿Cómo tomar la medicación?

Los antirretrovirales son sustancias químicas y, como tales, actúan de manera diferente si el estómago está lleno o vacío. Este es un aspecto muy importante para que el cuerpo absorba la cantidad de medicamento adecuada en cada momento.

Unas veces será necesario tomar algunas pastillas con el estómago vacío (1 hora antes o 2 horas después de las comidas, según la cantidad de alimentos que hayas comido), mientras que otras será conveniente que las tomes con las comidas.

En el caso de que tengas que tomar muchas pastillas juntas, no es necesario que sean todas a la vez, aunque se trate del mismo fármaco. Se pueden repartir a lo largo de toda la comida, por ejemplo.

Arma un calendario de dosis y tomas que se adapte lo mejor posible a tu rutina habitual: horarios de comida, trabajo, estudio, salidas, etc. 

 

 


3.12 ¿Qué hacer cuando...?

 Vomitas después de haber tomado la medicación:

Si el vómito se produce durante la hora siguiente a haber tomado la medicación, generalmente se aconseja volver a tomarla. Muchas veces sin embargo puede resultar difícil y quizás lo mejor sea esperar un rato hasta que te sientas mejor.  

Olvidas tomar las pastillas: Si te das cuenta cuando la toma de la siguiente dosis está ya demasiado próxima, no intentes recuperarla tomando una dosis doble. No servirá de nada y, al contrario, podría ser perjudicial. Si la situación se repite con frecuencia, te aconsejamos que recurras a sistemas o instrumentos que te ayuden a tener presentes los horarios que corresponden.

Se te pasó la hora: Si te olvidaste de tomar la medicación, pero todavía quedan algunas horas para la toma siguiente, tomate lo que olvidaste y seguí con el horario habitual.

 

 


3.13 ¿Qué hacer si estás tomando otro tipo de medicación?.

Interacción de los medicamentos

Los antirretrovirales, como cualquier medicamento, presentan interacciones con otros, e incluso con algunos remedios de la medicina natural. Por ello, no es conveniente tomar ningún medicamento que no te hubiera indicado tu médico especialista en VIH, y en otro caso sería conveniente comentarle qué tratamiento tomas de la medicina natural.

 

 


3.14 ¿Cuál es el futuro del tratamiento antirretroviral?

Se sigue investigando, y los tratamientos, las recomendaciones e incluso las dosis cambian cada tanto.

Constantemente se están desarrollando, estudiando y comercializando nuevos medicamentos y nuevas formas de administración de los ya existentes.

 

 


3.15 Los antirretrovirales

Actualmente existen diversos medicamentos para evitar el desarrollo del virus en el organismo y la destrucción que provoca de las defensas.

Esto es posible si se combinan varios medicamentos y si se toman de la forma indicada.

Inicio de tratamiento: compromiso 

El inicio de una terapia combinada (tomar varios antirretrovirales a la vez) para luchar contra el virus supone un cambio importante en tu vida. Tu compromiso y constancia para tomar estos medicamentos son fundamentales para frenar la reproducción del VIH y dar tiempo para que tus defensas se recuperen poco a poco.

A menudo no es urgente iniciar el tratamiento, por lo que puedes tener tiempo para informarte mejor.

Una vez iniciado un tratamiento es fundamental seguir con él y realizarlo de forma adecuada; esto significa que debes asumir el compromiso personal de hacerlo bien. 

Tipos de medicamentos antirretrovirales 

Actualmente disponemos de diversos medicamentos para tratar la infección por VIH. Esto permite que se puedan realizar diferentes combinaciones de antirretrovirales (los llamados cócteles).

Para referirnos a los tratamientos con estas combinaciones de fármacos decimos TARGA (tratamiento antirretroviral de gran actividad). Así, se pueden prescribir diversas combinaciones según las características de cada persona y se puede cambiar el tratamiento si no funciona. 

Cualquier medicamento tiene un nombre comercial (que depende del laboratorio que lo fabrica) y un nombre genérico que corresponde a la droga o principio activo. A veces también existe un nombre químico que no es necesario conocer.

Por ejemplo, la zidovudina es el nombre genérico del fármaco que forma parte de la combinación del Retrovir ® que es el nombre comercial. Los medicamentos se clasifican según la manera en que actúan sobre el virus. 

 

SOBRE NOSOTROS

Somos una organización ciudadana sin fines de lucro que:

Lucha por detener la transmisión madre-hijo del VIH durante el embarazo, parto y lactancia.
Educa sobre qué es, cómo se transmite, cómo se previene y cómo se trata el VIH/Sida.
Promociona la realización y fácil acceso a pruebas voluntarias de VIH.
Asiste a personas viviendo con el VIH/SIDA a acceder a servicios médicos, psicológicos y sociales disponibles.