5. Alimentación

5.1 Una alimentación adecuada

En principio, una alimentación adecuada para las personas que viven con VIH no difiere demasiado de lo que se conoce como una dieta equilibrada.

Sin embargo, la presencia del virus puede hacer que el cuerpo use la energía proveniente de los alimentos de un modo diferente.

Conocer estas diferencias puede ayudarte a elegir las comidas de acuerdo a tus necesidades y evitar complicaciones.

Una de las características de la infección por VIH es que las personas pueden perder peso lenta y gradualmente, pero también de manera brusca y rápida. Esta pérdida de peso puede deberse a diarreas, náuseas, infecciones en la boca, u otros trastornos que dificultan la digestión de los alimentos. Sin embargo, existe un porcentaje alto de personas que adelgazan por causas desconocidas vinculadas al metabolismo o uso de la energía del organismo.

En el caso de las personas desnutridas que no están infectadas (puede ser por falta de comida o, como en los casos de anorexia nerviosa, porque no tienen deseo de comer), la pérdida de peso se relaciona en primer lugar con el consumo de las grasas acumuladas como fuente de energía: la persona adelgaza, pero conserva las proteínas y la masa muscular.

En el caso de las personas que viven con VIH, además, la pérdida de peso está ligada a la utilización como fuente de energía de la masa muscular y las proteínas: la persona adelgaza, pero puede conservar las grasas e, incluso, acumularlas.

Una vez instalados los síntomas de falta de hambre o pérdida de peso es más difícil remontarlos.

Por lo tanto es conveniente tomar las medidas preventivas adecuadas para evitar llegar a estados de desnutrición que comprometan la vida o, sin llegar a eso, dificulten el desarrollo de tus actividades.

Es necesario destacar que ninguna medida aislada es preventiva de la desnutrición por sí misma.

La composición equilibrada de la alimentación, sin el tratamiento adecuado de las infecciones ni el alivio de tensiones y angustias, o sin la posibilidad de una actividad física que estimule el placer junto al incremento de masa muscular, sería insuficiente.

Por eso, lo mejor es actuar antes y tratar de comer por lo menos 6 veces al día, en pequeñas cantidades y aunque no tengas hambre.

En líneas generales, son aconsejables los alimentos con vitaminas, poca grasa, alto contenido en carbohidratos y proteínas, ya que son fuente de energía y permiten conservar o aumentar la masa muscular.

Las vitaminas están presentes en frutas y vegetales crudos. Los minerales (como el zinc, selenio, magnesio) tienen un rol importante en la enfermedad, ya que junto a las vitaminas A, B, C y E, refuerzan el efecto antirretroviral de la medicación.

Los alimentos que contienen proteínas animales son las carnes rojas (es preferible consumir carnes sin grasa), el pollo y el pescado. También contienen proteínas la leche y los huevos.

Los que contienen proteínas vegetales son los fréjoles, lentejas, garbanzos, soya.

Son ricos en carbohidratos las papas, arroz, pan, fideos, harina de maíz, cereales, mermeladas, miel, azúcar, melaza.

A veces es necesario complementar tu alimentación con vitaminas y minerales en forma de pastillas.

Como algunas personas tienen intolerancia a los lácteos o ciertos trastornos físicos que requieren cambios en la dieta, es necesario que te orientes con un nutricionista o con tu médico.

   


5.2 Este es un modelo que se puede adaptar a tu situación personal

 En cualquier caso convérsalo con tu médico o nutricionista.

Desayuno: leche con o sin infusión, pan común o integral, o galletitas integrales con queso crema, jaleas, dulces o manteca.

Media mañana: una fruta (manzana asada con azúcar, banana en puré con jalea, o ensalada de frutas).

Almuerzo: sopa de arroz, sémola, fideos o verduras, una porción de 200- 250 grs. de carne (roja, pollo, pescado o hígado) cocida a la plancha, asada a la parrilla, al vapor o en relleno (por ej. zapallitos rellenos o pastel de papas). Un plato de verduras crudas o cocidas (puede ser en ensaladas, puré, tortilla de papas o acelga, revuelto de zapallitos). Papas, arroz o pastas (con verduras, jamón y queso o legumbres). Postre: una fruta o postre lácteo (flan o budín de pan).

Media tarde: un yogur entero con o sin cereales, licuado de frutas con leche, una porción de queso y dulce, o un sandwich (fiambre y queso).

Merienda: igual al desayuno.

Cena: igual al almuerzo.

Es importante tratar de reemplazar las frituras por preparaciones al horno.

Usar para las preparaciones aceite, manteca, crema o margarina.

Bebidas: agua, jugos naturales, Gatorade, infusiones. Por lo menos dos litros de líquido diarios.

Huevos: tres o cuatro por semana, ya sea solo (duro o pasado por agua) o en ensaladas con papas, zanahorias y remolachas, o en preparaciones al horno (tortillas o revueltos).


5.3 Trastornos físicos asociados al VIH, Diarrea 

La infección por VIH puede provocar algunos trastornos físicos que resultan molestos. A continuación encontrarás algunos comentarios y sugerencias que te pueden ayudar a sobrellevar estos episodios:

Diarrea

La diarrea es un problema común en la infección por VIH. Las causas son variadas, una de ellas es la falta de limpieza en la preparación de los alimentos, otras causas pueden ser: efectos secundarios de algunos fármacos antirretrovirales, infecciones oportunistas intestinales. La diarrea puede ser causa de deshidratación y dificultar el aprovechamiento de los nutrientes que nos aportan los alimentos.

Es conveniente que se lo comuniques siempre a tu médico, sin embargo, te presentamos algunas sugerencias nutricionales que te van a ayudar a combatir la diarrea.


5.4 Cómo alimentarse ante episodios de diarrea 

  • Es conveniente usar alimentos que no contengan mucha fibra insoluble: arroz, agua de arroz, zanahoria, fideos, pan tostado en el horno. Es preferible utilizar preparaciones digeribles, sencillas y sin frituras. En todo caso, agregar un poco de aceite luego de la cocción.
  • La leche y sus derivados deben ser descremados. En el caso de que la diarrea sea muy intensa deben retirarse completamente.
  • Cocina los alimentos de forma sencilla: hervidos, asados en su jugo o a la plancha, ya que las grasas favorecen las diarreas.
  • Es preferible que los pescados sean blancos y las carnes magras, es decir que no contengan grasa.
  • Los alimentos que contienen colorante natural actúan como astringentes: el té, la canela, etc.
  • Las verduras deben estar cocinadas. Es preferible no consumir ensaladas.
  • Evita los embutidos y productos enlatados.
  • Evita el uso de especias al condimentar las comidas.
  • Para asegurar una buena hidratación, es conveniente ingerir abundantes líquidos, siempre fuera de las comidas que aporten minerales, como los caldos de verduras con sal. Evita las gaseosas.
  • En los casos en que la diarrea sea muy intensa con una gran pérdida de líquidos y no te puedas contactar con el médico, es conveniente mantener el sistema digestivo en reposo entre 6 y 24 horas y utilizar soluciones rehidratantes, que se pueden adquirir en farmacias o ser preparadas en casa según la fórmula que te mostramos en el siguiente cuadro. Deben tomarse poco a poco y posteriormente reintroducir la alimentación.

Siguiendo los anteriores consejos.

SOLUCION REHIDRATANTE

1 litro de agua

1 pizca de sal

1 cucharada de azúcar

el jugo de 1 limón

 


5.5 Náuseas y vómitos 

  • A veces el propio olor o sabor de algunas comidas pueden provocarte náuseas. Selecciona los alimentos evitando aquellos cuyo olor o sabor te resulten desagradables. Si es posible, procura no preparar tu mismo la comida para evitar el olor durante la cocción.
  • Mastica bien los alimentos.
  • Elige alimentos de consistencia blanda y con poco aroma y prepáralos de la forma más sencilla posible: hervidos, asados en su jugo o a la plancha.
  • Procura comer en pequeñas cantidades y a menudo. Se recomienda hacer de 6 a 8 comidas diarias, y de platos poco grasos fáciles de digerir (fideos, verdura, papas, sémola, arroz), con sabores poco marcados y poco olorosos, condimentados con sal pero sin añadir condimentos de olor fuerte.
  • Procura no tomar agua u otros líquidos durante la comida, espera media hora o una hora después o tómalos media o una hora antes.
  • Después de haber comido, espera un rato antes de acostarte.
  • Evita los alimentos que provocan gases o que repiten su sabor a lo largo del día. La consistencia más recomendada es la pastosa, tipo puré, gelatina, sopa espesa o sopa crema.
  • El agua mineral sin gas en pequeños sorbitos un rato después de haber comido puede ayudarte a digerir.
  • Procura comer alimentos con poco contenido de agua, como galletas saladas o pan tostado, antes de tomar líquidos y especialmente antes de desayunar.
  • Espera por lo menos media hora después de comer para tomar líquidos o cepillarte los dientes.
  • En caso de tener vómitos importantes, es necesario consultar con el médico o nutricionista.

Mientras tanto, procura seguir tomando líquidos para evitar la deshidratación, mediante la solución rehidratante, el suero oral que puedes adquirir en la farmacia, tomando siempre poca cantidad y frecuentemente.


5.6 Dificultad al tragar 

En ocasiones, las llagas o infecciones en la boca producen dolor al comer y tragar. La dificultad puede ser para los líquidos, para los sólidos o para ambos. En primer lugar, se debe mantener la boca limpia e hidratada y realizar buches con productos farmacéuticos específicos o con preparaciones caseras a base de infusiones antinflamatorias y suavizantes como la manzanilla. En algunas ocasiones la adición de una cucharadita de bicarbonato y una pizca de miel pueden aliviar, en otras puede ser mejor añadir unas gotas de limón.

 


5.7 Cómo alimentarse ante la dificultad al tragar  

  • Se aconseja comer y beber frecuentemente alimentos con el máximo contenido de valor energético.
  • Los alimentos deben prepararse a la medida exacta de textura que toleres en purés, licuados, gelatinas o, en el caso de los líquidos, añadiéndoles productos como harinas instantáneas, tipo maicena que los espesen.
  • Se aconseja ablandar los alimentos sólidos con leche, caldo, salsas, cremas o manteca para ingerirlos mejor.
  • En casos más graves es aconsejable ingerir alimentos triturados, sirviéndolos por separado para que conserven su sabor original.
  • En ocasiones es mejor tomar alimentos fríos, tales como helado, yogur, licuados de frutas, para atenuar el dolor.
  • Si persisten las dificultades, consulta con el médico o nutricionista para incluir suplementos dietéticos nutritivos.

5.8 Hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia 


Algunas personas que viven con VIH pueden presentar una redistribución de la grasa denominada "lipodistrofia", que conlleva una disminución de la grasa en la cara y las extremidades, y una acumulación en otras zonas del cuerpo. Estos cambios a menudo se acompañan con alteraciones de los "lípidos o grasas" en la sangre, principalmente aparece una elevación de los triglicéridos (hipertrigliceridemia) y del colesterol (hipercolesterolemia), para lo que te facilitaremos algunos consejos generales.

Sobre todo, es conveniente realizar una dieta variada que incluya: frutas, verduras, pan integral, cereales, legumbres, lácteos descremados, carnes magras (sin grasas). Trata de comer todos los días vegetales de hoja verde y elegí entre todas las frutas al menos un cítrico al día. Procura mantener el peso ideal, comiendo lentamente raciones pequeñas y sin repetir, evitando las comidas abundantes.

 


5.9 Cómo disminuir el colesterol  

  • Para disminuir el colesterol es importante evitar los alimentos que contengan grasas saturadas.
  • Estas grasas se encuentran fundamentalmente en la manteca, las margarinas, la leche entera, la crema y los derivados de la leche entera (yogur, quesos, dulce de leche, etc.). También se encuentran en helados a base de crema y productos de pastelería y panadería. Es aconsejable sustituir el consumo de lácteos y derivados enteros por descremados y sin yema de huevo ni grasas de origen animal.
  • Asimismo, las carnes grasas (cordero, cerdo y vaca), los embutidos, la morcilla, salchichas, yemas de huevo, camarones, calamares, chinchulines y el hígado, o los sesos también son ricos en grasas saturadas. Deben utilizarse grasas mono y polinisaturadas (pescados, aceite de oliva o girasol). Debe escogerse como fuente de proteína pescados como la merluza, o el bonito, las sardinas, la caballa o los arenques. El contenido en grasa de estos últimos es beneficioso y disminuye los niveles de colesterol, conviene incluirlos en la dieta como mínimo una vez a la semana.
  • También se puede comer pollo sin piel y los cortes de carne muy magras (de ternera). En general es recomendable comer más veces pescado que carnes rojas.
  • Para cocinar y condimentar en crudo es aconsejable usar aceite de girasol u oliva, debe evitarse la compra de productos elaborados con grasas animales, y aceites de palma y coco.

 


5.10 Cómo disminuir los triglicéridos

  • Evita los alimentos preparados con azúcar de mesa, mermeladas, miel, confituras, productos de pastelería, panadería, helados, chocolates, flanes, yogures azucarados, bebidas azucaradas, cereales cubiertos de miel o azúcar. Las mermeladas de bajas calorías pueden consumirse en cantidades pequeñas y conviene utilizar edulcorantes para endulzar.
  • Evita el consumo de grasas saturadas (manteca, carnes grasas). Se recomienda consumir carnes grasas como máximo tres veces por semana.
  • Sustituye el consumo de lácteos y derivados enteros por descremados y sin yema de huevo ni grasas de origen animal.

 


5.11 Alimentos y medicamentos: ¿Cómo combinarlos? 

Muchos de los fármacos que vas a tomar para el control de la infección por VIH interactúan con algunos alimentos. Es por ello que, para mejorar la eficacia de los medicamentos, recomendamos las siguientes medidas.

Los medicamentos que se pueden tomar con o sin comida son los siguientes:

  • Zidovudina
  • Lopinavir + ritonavir
  • Zalcitabina
  • Estavudina
  • Lamivudina
  • Abacavir
  • Zidovudina + lamivudina
  • Zidovudina + lamivudina + abacavir
  • Efavirenz
  • Nevirapina

En el caso de tomar con las comidas, se recomienda evitar las que sean muy grasas.

 

SOBRE NOSOTROS

Somos una organización ciudadana sin fines de lucro que:

Lucha por detener la transmisión madre-hijo del VIH durante el embarazo, parto y lactancia.
Educa sobre qué es, cómo se transmite, cómo se previene y cómo se trata el VIH/Sida.
Promociona la realización y fácil acceso a pruebas voluntarias de VIH.
Asiste a personas viviendo con el VIH/SIDA a acceder a servicios médicos, psicológicos y sociales disponibles.