Se puede tener una vida normal con VIH

chicaCon VIHDA

Jénnifer Hernández, de la Fundación Eudes. / Reinhard Dienes

La estudiante de psicología, que tiene VIH, asegura que el país está retrocediendo y cada vez estigmatiza más.

Hija de una trabajadora sexual, huérfana a los dos años por el fallecimiento de su madre a causa del virus del VIH, Jénnifer Hernández es una estudiante de psicología de veintidós años, que quiere mostrarle a Colombia que tener VIH no es motivo para ser víctima de discriminación. Desde bebé, la Fundación Eudes ha sido su hogar, hoy trabaja ahí ayudando a gente que, como ella en su niñez, necesita de una organización que los acoja. Este 6 de diciembre, en Bogotá, la organización liderará la “Carrera por el Sí”, que pretende ayudar a la población con VIH.

 

¿En qué momento se dio cuenta de que tiene VIH?

A los siete u ocho años tuve espacios de discriminación en donde empecé a preguntarme muchas cosas que me llevaron a ser consciente de que tenía VIH.

 

¿Por qué los llama espacios de discriminación?

En el colegio con mis profesores y compañeros. Mis profesores, al enterarse de que yo vivía en la Fundación Eudes, que trabaja con población que tiene VIH, empezaron a rechazarnos, decían que nos íbamos a morir e incluso nos sacaron del plantel.

 

¿Cómo se vive ese proceso cuando uno es una niña?

Es difícil, a esa edad lo que uno quiere es jugar y no entiende qué pasa, solo quiere estar con sus amigos, nosotros no pudimos.

 

¿Pudo regresar al colegio y volver a estudiar?

Sí, el día que nos sacaron del colegio, el padre Bernardo llevó periodistas para que nos dieran ingreso nuevamente, porque nos estaban violando el derecho a la educación. Así que nos recibieron de nuevo e hicieron un proceso con el área de derechos humanos para romper los tabús que tenían, en especial los docentes.

 

¿Por qué se contagió de VIH?

Mi mamá biológica murió de sida, esa es una forma de transmitir la enfermedad, ésta no se contagia. Hace 22 años era muy común que la mamá le transmitiera el virus a su bebé, hoy no, ahora es posible evitar que eso pase.

 

¿Usted quiere ser mamá?

Sí, tengo muchas ganas, más adelante quiero ser mamá y tener una familia.

 

¿Cómo es el tratamiento para que cuando usted sea mamá su bebé no tenga también el virus?

Hay que prepararse mínimo con tres meses de anticipación, debe ser un embarazo planeado, tomando medicamentos para que se adapten al cuerpo. Así, cuando uno queda embarazada el bebé no corra el riesgo de ser intoxicado con los medicamentos. El embarazo tiene que ser por cesárea, no puede ser parto natural, no se puede dar leche materna.

 

¿Con esos procedimientos el bebé nacerá sin el virus?

Cuando el bebé nace hay que darle medicamentos para evitar cualquier riesgo. A los tres meses se hace una prueba y ésta dará positivo, porque hasta los tres meses el bebé tiene las defensas de su mamá, es decir, tiene todas las enfermedades que tiene su mamá. Después de los tres meses empieza a soltar las defensas de su mamá y a adquirir las propias.

 

¿En qué momento el virus ya no está presente en el bebé?

La segunda prueba se hace a los seis meses, esa prueba es posible que salga positiva, pero al año se hace una confirmatoria en la que ya el bebé aparece libre del virus.

 

¿Cómo es una vida de una persona con VIH?

Tenemos que tomar medicamentos que controlan el virus en la sangre, evitan que este se multiplique para que se convierta en sida. Y de resto, los hábitos de vida normal, como una persona saludable: comer bien, estar en controles médicos. Yo puedo salir de rumba, tomar, viajar. Lo que pasa es que si me voy de rumba y tomo cada ocho días, me puedo volver alcohólica y no es por el VIH.

 

¿Tiene novio?

Sí, tengo una vida común y corriente, no tengo por qué aislarme.

 

No quiero ser inoportuna, pero ¿cómo se establece la relación de pareja, en qué momento le comparte que usted tiene VIH?

No es un proceso fácil, las cosas se dieron en un buen momento. Y como en todo, si te gusta alguien, tú buscas la manera de acercarte y eso fue lo que pasó entre nosotros. La confianza y la sinceridad son premisa en cualquier relación. Yo no podría tener una relación con alguien y más cuando es estable, diciendo mentiras.

 

¿Por qué no fue fácil?

Inicialmente a él le dije un par de cosas, no mentiras, le conté un poquito de todo y formé mi historia de vida. A la semana, pensaba que no podía seguir diciéndole mentiras, porque iba a llegar el momento en que él va a tener curiosidad de mi mamá, hermanos, de mis cosas. Y decidí ser honesta, muy clara desde el principio. Yo sabía que me podían pasar lo que me pasó en mi primera relación formal, que fue decirle y se fue. Pero aquí la situación fue diferente y eso hace que estemos juntos.

 

Usted quiere ser mamá y me ha dicho que es posible que su bebé nazca sin el virus. ¿Cómo puede tener relaciones sexuales con su pareja y no contagiarlo?

Si es un pareja cero discordante, es decir, que el uno tiene la enfermedad y el otro no, hay que tener en cuenta que la persona que tiene la enfermad tiene que estar en tratamiento, tomar medicamentos, sus defensas tienen que estar muy altas para evitar que el virus en la sangre se multiplique. Igualmente el otro tiene que cuidarse y ser responsable con sus hábitos de vida.

 

¿Qué tan seguro es que la enfermedad no se le va a transmitir al bebé y a su pareja?

Eso lo garantiza el médico, por eso mismo tiene que ser un embarazo consensuado. Siempre va a haber una probabilidad. Si la pareja es muy juiciosa, la probabilidad de no contagiarse es de 95%.

 

¿Qué tanto ha evolucionado la sociedad colombiana en torno a la educación y conocimiento de este tipo de enfermedades?

Eso ha cambiado mucho, pero a nivel científico, no a nivel social. Hay mucha información, pero no se ha dado bien.

 

¿Qué información no se ha dado bien?

Se han concentrado solo en las formas de cuidado, el funcionamiento de los medicamentos, por qué cada vez son más afectados los jóvenes. Hace 25 años era una enfermedad catalogada exclusivamente para homosexuales, prostitutas. Hoy en día ese concepto ha cambiado y los más afectados son los adolescentes. Sí hay cura científica. Pero, ¿dónde está la cura para el alma?, cero estigma, cero discriminación. Hay que apostar por eso.

 

¿Qué tanto hemos avanzado sobre los estigmas y discriminación?

Estamos retrocediendo, cada vez estigmatizamos más, rechazamos más. Son pocas las fundaciones y personas capaces de concientizar a la gente. Por ejemplo, es ilegal que las empresas pidan exámenes de VIH, sin embargo, algunas los hacen porque aún hay muchos miedos y desinformación.

 

¿La han rechazado en alguna empresa por tener VIH?

Una empresa. Pasé todo el proceso de selección, me dijeron que fuera a firmar el contrato y cuando llegué me dijeron que ya no, por mis exámenes. Legalmente yo hubiera podido demandar y ganar, pero no lo hice, solo quise dejarles una lección.

 

¿Qué lección y cómo se las dio?

Pedí una cita, en ella solicité una explicación de por qué no me habían dado el trabajo. La psicóloga me respondió que las pruebas arrojaban que tenía sida, les expliqué que no tenía sida, sino VIH, que hay una diferencia, les expliqué por qué y les dije que no podían rechazar a una persona por tener VIH. En ese momento me dijeron que firmara contrato y ahí les dije que no, por dignidad y respeto a mí misma.

 

En el proceso de concientización, la Fundación Eudes está realizando una carrera. ¿Cuál es su objetivo?

Es la primera carrera en pro de las personas que tienen VIH y sida. Se busca apoyo a la causa; que se sepa que una persona con VIH puede vivir una vida normal y finalmente que demos un sí a la familia, al amor y a la solidaridad, aspectos que se piensa que una persona con VIH no puede hacer o tener.

 

Fuente El Espectador:   http://www.elespectador.com/noticias/salud/se-puede-tener-una-vida-normal-vih-articulo-598197 

 

SOBRE NOSOTROS

Somos una organización ciudadana sin fines de lucro que:

Lucha por detener la transmisión madre-hijo del VIH durante el embarazo, parto y lactancia.
Educa sobre qué es, cómo se transmite, cómo se previene y cómo se trata el VIH/Sida.
Promociona la realización y fácil acceso a pruebas voluntarias de VIH.
Asiste a personas viviendo con el VIH/SIDA a acceder a servicios médicos, psicológicos y sociales disponibles.